Nací en Pasto, en el corazón de Nariño, una tierra que me enseñó desde temprano el valor de la comunidad, la dignidad y la lucha por la justicia. Mi camino no empezó en la política tradicional, sino en el estudio y en el trabajo directo con la gente, entendiendo las realidades de un país diverso y profundamente desigual.
Hago parte de la Comisión Primera del Senado, encargada de las reformas constitucionale, las leyes estatutarias, la organización territorial, y de las normas sobre la estructura y la organización de la administración nacional central.
También hago parte de la Comisión Accidental de Agua y Biodiversidad, la cual trabaja por garantizar el derecho al agua y la biodiversidad para la resolución pacífica de los conflictos socioambientales en Colombia.
También conformo la Comisión Accidental Minera, esta se encarga de revisar la normatividad minera y su desarrollo jurisprudencial para proponer modificaciones que guarden correspondencia con las obligaciones y la adecuación al cambio climático.
Una de mis principales luchas ha sido la defensa de los derechos de las vidas campesinas, comunidades rurales e indígenas. He insistido en la necesidad de una verdadera reforma agraria que garantice acceso a la tierra, soberanía alimentaria y condiciones dignas para quienes sostienen el campo colombiano.
Como académico y docente, he defendido la educación pública de calidad como motor de igualdad social. Mi visión parte de que el conocimiento no debe ser privilegio de unos pocos, sino una herramienta para democratizar oportunidades.
Mi trabajo político se centra en combatir la exclusión social, la pobreza y la concentración de poder económico. He defendido políticas orientadas a la redistribución, la protección social y el fortalecimiento de los derechos colectivos.
Creo que la democracia no puede reducirse al voto cada cuatro años. Por eso he impulsado la participación activa de comunidades, movimientos sociales y organizaciones populares en la toma de decisiones públicas.
Mi trabajo territorial lo he vinculado de cerca con pueblos indígenas, sectores populares y organizaciones sociales. He acompañado luchas relacionadas con reconocimiento de derechos, autonomía territorial y protección cultural.
Desde el Polo Democrático y el Pacto Histórico, he promovido la unidad de las fuerzas progresistas como una condición necesaria para avanzar en cambios estructurales y consolidar una agenda de transformación nacional.